
De observar a gobernar.
Auditar, exigir y demostrar.
Agentes de cumplimiento que vigilan tu flota y avisan. Un motor de políticas que no solo detecta: exige y bloquea. Y la auditoría con evidencias que el regulador va a pedir.
Recoger datos es mirar. Gobernar es exigir.
La gobernanza es el dominio que da nombre a la plataforma e integra todo lo anterior. Hoy se materializa en auditoría —cada interacción queda registrada de forma trazable, de modo que puedes demostrar con evidencias qué han hecho tus agentes, cuándo y con qué resultado— y en los agentes de cumplimiento, que valoran esa actividad a la luz del AI Act y el GDPR y avisan de forma proactiva.
Y va más allá de avisar: el motor de políticas define las reglas que cada agente debe respetar y las aplica activamente —de detectar una desviación a impedirla—. El objetivo es responder con confianza a la pregunta de cualquier regulador o comité de dirección: ¿está nuestra IA operando dentro de las reglas, y podemos probarlo?
Auditar, cumplir, exigir,
rendir cuentas.
Seguridad por defecto.
Aislamiento por diseño.
El acceso de cada agente se realiza con credenciales de alcance acotado (claves y tokens con permisos mínimos), y los componentes que ejecutan contenido dinámico lo hacen en entornos aislados. Minimizar la superficie de confianza, validar el origen de cada interacción y aislar lo que se ejecuta — especialmente relevante por el tipo de dato y la orientación al sector público.
Demuestra que tu IA cumple.
Te montamos la auditoría, el cumplimiento y las políticas sobre tu flota de agentes.
Con evidencias desde el primer día.
